Desarrollo de un cuadro de fibra de carbono de próxima generación para un equipo UCI WorldTour, centrado en la reducción del arrastre y la gestión térmica en condiciones de carrera extremas.
Un fabricante líder necesitaba superar una meseta de rendimiento en sus cuadros de carretera. El objetivo específico era reducir el coeficiente de arrastre (CdA) en un 8% respecto al modelo anterior, sin comprometer la rigidez torsional ni aumentar el peso, y mejorar la disipación del calor generado en la zona del tubo de dirección durante carreras de larga distancia.
Implementamos un flujo de trabajo de CFD (Dinámica de Fluidos Computacional) de alta fidelidad, creando un modelo digital gemelo del cuadro. Analizamos más de 50 variaciones de formas de tubos, secciones transversales y uniones, simulando condiciones de viento reales a distintos ángulos de ataque (yaw).
Los diseños seleccionados se prototiparon en colaboración con el fabricante. Realizamos ensayos en nuestro banco de pruebas termográfico para visualizar y cuantificar la disipación de calor, ajustando los estratos de carbono en zonas críticas para optimizar tanto el flujo de aire como la conducción térmica.
Logramos una reducción del CdA del 9.2%, superando el objetivo. El nuevo diseño mantuvo la rigidez y redujo el peso en 40 gramos. La eficiencia térmica mejoró en un 15%, según los ensayos. El cuadro fue homologado y utilizado por el equipo en la temporada competitiva.